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IDIOMAS Y ACEPTACIÓN |
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Dictionary |
Un idioma es el resultado de una determinada historia. Así pues responde a unas características históricas determinadas y ello trae como consecuencia, entre otras cosas, que el reconocimiento sea distinto. Ello podemos verlo ejemplificado en los casos de la política lingüística española y francesa, por ejemplo con respecto a los idiomas hablados en su territorio. En este sentido cabe destacar en el caso español el reconocimiento de los idiomas catalán/valenciano, euskera y gallego como lenguas oficiales junto al castellano, y así pues se ha transmitido ello a la comunidad europea, que presenta determinados documentos en estos idiomas. El francés es un caso distinto. Pese a que en el territorio francés se den idiomas como el sardo, el euskera y el bretón, éstos no están reconocidos como idiomas oficiales. La constitución francesa ( mas información) es clara en este aspecto y define el idioma de Francia como el francés. En consecuencia, el estado francés no ha presentado en la Comunidad Europea ( pagina oficial) petición alguna para que estos idiomas sean considerados idiomas oficiales. Al ser un idioma el resultado de una evolución histórica determinada, presenta una gran carga política. La actitud de Francia en cuanto a sus idiomas es probablemente un ejemplo del centralismo que caracterizó la política francesa desde la revolución a finales del siglo XVIII. Así mismo la política lingüística española no se puede explicar sin tener en cuenta la persecución de los idiomas regionales que se llevó a cabo durante la dictadura franquista. Dada la evolución que se ha producido en la internacionalización de las relaciones, tanto comerciales como de ocio, cada vez mas se ha visto como necesario el aprendizaje de idiomas, lo que demuestra el aumento en el número de familias que envían a sus hijos a estudiar inglés en Londres, por ejemplo. Probablemente esta decisión esté forzada así mismo por el bajo nivel que la educación española presenta en cuanto a la enseñanza de idiomas extranjeros. Así pues la decisión de enviar a los hijos a realizar un curso de inglés Londres se ve influenciada en mayor medida por los beneficios que puede tener en el mundo laboral, que por un interés en la cultura anglosajona. Ello supone una actitud más bien pragmática, mientras que la respuesta a los idiomas hablados en el mismo estado se ve influenciada por sentimientos más pasionales. La presencia de instituciones, encargadas de promover los idiomas de las distintas comunidades ha tenido como consecuencia una política lingüística que en otras partes del estado despierta recelo. En este sentido cabe destacar como ejemplo la necesidad de hablar catalán para las oposiciones en Cataluña. Así pues, mientras que la actitud hacia idiomas extranjeros es cada vez mas abierta, la actitud entre los distintos idiomas oficiales en España presenta una tirantez manifiesta. |
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